domingo, 10 de febrero de 2013

30 años del terremoto de Popayán


A LOS TREINTA AÑOS DEL TERREMOTO
Por
: Jaime Vejarano Varona
Presidente Consejo Consultivo, Proyección del Cauca
Proyección del Cauca. Edición 371. Febrero 2013
 
A propósito de los actos académicos y oficiales que se realizarán con asistencia del Presidente de la República doctor Juan Manuel Santos, del ex presidente doctor Belisario Betancourt Cuartas y de las autoridades que fungían como dignatarios de la ciudad en esa fecha, y para que esta conmemoración sea algo más que algunos actos protocolarios y un saludo a la bandera, y

En mi sola condición de simple ciudadano, se me ha pedido opinión sobre que podría proponerse como obras conmemorativas de la efemérides del terremoto, en que haría presencia el gobierno de la Nación, es ésta mi iniciativa:

Teniendo en cuenta que el perímetro del sector histórico de la ciudad se encuentra demarcado en el norte por el cauce del río Molino, y que a partir de esa cota se constituye el sector de transición hacia una ciudad moderna, traspasando el estribo norte del Puente del Humilladero, se me ocurre:

Con la ayuda del gobierno nacional y la participación del gobierno municipal y del sector privado, se podrían acometer las siguientes

OBRAS A REALIZAR

1. Remodelación de la actual plaza (MAL denominada “Bicentenario Carlos Albán”)para convertirla en un parque propiamente dicho, con arborización. jardines, senderos peatonales, obras de ornamentación, amueblamiento, alumbrado, concha acústica para espectáculos, etc., que se llamaría PLAZA DE BOLIVAR en honor al Libertador de la Patria, único héroe, siendo el máximo, al que no se ha dedicado en nuestra ciudad un parque sino una simple glorieta.

Se erigiría aquí un monumento al Padre de la Patria trayendo su estatua ecuestre y ubicándola sobre un pedestal honorable.

El sitio donde se halla actualmente la efigie de Bolívar se destinaría a la grandiosa escultura ecuestre del Fundador don Sebastián de Belalcázar; y sobre el Morro de Tulcán se erigiría el monolito colosal al Cacique Pubén, conforme al proyecto del escultor Rómulo Roso.

2. Terminación del tramo faltante de la carrera 6A, hasta empatar con la antigua vía hacia Cauca, frente a la Facultad de Medicina.

3. Terminación de la Avenida de los Estudiantes, carrera 5.

4. Remodelación total de la actual Plaza de Mercado del Barrio Bolívar para convertirla en un centro de abastecimiento de víveres con especificaciones modernas, higiénicas y funcionales.

5. Construcción de un segundo piso sobre el actual edificio de la galería, en que intervendría el sector privado, para destinarlo al traslado de los restaurantes que actualmente llamamos “mesa larga”; y para locales comerciales, cubículos destinados a los vendedores ambulantes, zonas bancarias, sala de cine, panaderías, salones de belleza, etc. etc.

La zona ocupada actualmente por los comederos populares, quedaría destinada exclusivamente al mercado campesino que hoy se realiza a la intemperie, sin consideración alguna a nuestros proveedores rurales.

ESTIMATIVO DEL PROYECTO:

Un estimativo total de esta inversión, en total, estaría en el orden de los cinco mil millones de pesos, que serían aportados así:

a) Por el sector privado, (para el segundo piso en la galería) un 20%, o sean mil millones.

b) Por el Municipio, (para la remodelación de la plaza de mercado) otro 20%, o sean mil millones y

c) El resto, por un monto de tres mil millones, con cargo a la Nación, como un homenaje de desagravio a la Ciudad por su destrucción en el Terremoto del año 1983.

Pienso que así se impulsaría notablemente el desarrollo de la ciudad y se harían obras de trascendencia para su modernidad y el embellecimiento de este sector.

https://soundcloud.com/user267513561/el-blad-berry-febrero-7

La Opinión de Gloria Cepeda en El Farol


IncertidumbreGloria Cepeda Vargas

Con este rótulo intento hermosear  el escenario donde Venezuela se encoge y se desdobla. El “perraje”, como llaman por aquí a los ciudadanos de a pie y hasta la crema y nata no chavista, ignoran quién tiene la sartén por el mango. Hace casi dos meses Hugo Chávez partió por última vez a La Habana y desde entonces solo hay reportes acerca de su estado de salud, tele o radio transmitidos por Maduro, Diosdado, Elías Jaua, Canciller de la república o Ernesto Villegas, Ministro de Información y Comunicaciones. Dos puntales intentan sostener este edificio que amenaza con venirse abajo: Nicolás Maduro, vicepresidente y gobernante encargado y Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional.
Lamentablemente para ellos, carecen del gancho que  utilizaba de maravilla el último inquilino de Miraflores. Chávez era ignorante pero memorioso, ordinario pero impregnado de pies a cabeza con una desmandada mezcla de rumba,  gracia orillera y osadía nunca vistas en ninguno de los Carlos Andreses, Lusinchis o Calderas que lo antecedieron. Para esa bandada desplumada, para ese 52 o 53% por ciento de habitantes de quebradas y cerros, era  padre,  hermano,  amigo,  confidente, compadre, llave, vale, promesero fallido pero esperanzador. Realizó lo que no pudieron hacer ni las  invasiones de los andinos, el terremoto de los  sesenta o el deslave del 99: atornillar el pueblo en dos orillas irreconciliables  descoyuntándole el cerebro y el alma. La polarización de esta sociedad, cordial y solidaria antes de su llegada, es su única obra hasta ahora perdurable. Familias enteras divididas, amigos perdidos, chiquillos  que repiten como loros lo que dicen las cartillas bolivarianas, adolescentes de un solo ojo, es decir,  ciudadanos en agraz sin más noción de gobernante que un mestizo  de boina roja y chaqueta tricolor protagonizando  desfiles militares y  saraos vocingleros  durante catorce años de sus vidas.
Caracas es la segunda ciudad más violenta del mundo. Las noches caraqueñas dan miedo. Sesenta o setenta asesinados cada fin de semana solo en Caracas, dan fe en la Morgue de Bello Monte del tenebroso son. La bicefalia protagonizada por Maduro y Diosdado, descontrola a un pueblo que oscila entre la adoración y el odio. Maduro anda ya en campaña presidencial. Más chavista que Chávez, procura emularlo sin conseguirlo. Ayer nos embutió ¡tres cadenas por televisión en dos horas! cuatro quintas partes de sus arengas son  patética exhibición de sosería e indotación mental. A Diosdado  se le escapa hasta por los poros un mefítico olorcillo de cuartel. Ex militar, encarna uno de los más desapacibles ciudadanos de la otrora Sultana del Ávila. Así vamos ¿o venimos? ¿o como decía un presidente venezolano ya difunto: “ni lo uno ni lo otro sino todo lo contrario”?  

LA COLUMNA DE JORGE MUÑOZ EN EL FAROL



Conversación con Urbelina


Por: Jorge Muñoz Fernández (Mateo Malahora)
 
Quiero hoy solamente transcribir, con motivo del día del periodista colombiano, unos incisivos conceptos de mi amiga Urbelina, estudiante de Comunicación Social de la Universidad del Cauca, quien, además, estudió Ciencias Políticas en la Universidad Nacional. Aquí el texto:

"Hemos conmemorado hace pocas horas, compañero Malahora, el día del periodista colombiano, momento para enviar a los comunicadores sociales un fraterno y solidario abrazo, día en que el sustantivo verdad es el más pronunciado, leído y escuchado".

"Sin embargo, para ser objetivos, cuando abordamos la verdad tenemos que afrontar dialécticamente la mentira, como término contradictorio y antagónico”.

“¿Recuerdas que a veces solemos oír que existen “verdades a medias”, lo que nos induce a pensar que también existen “medias mentiras”, lo mismo que un cuarto de verdad, tres cuartos de mentiras y mentiras plenas, incluso pocos gramos o milímetros de verdad y en algunos casos, muy excepcionalmente, verdades completas. Esta es Colombia Malahora”.

“No es extraño que en el discurso sobre la verdad, llámese justicia, tierra, educación, salud o trabajo, haya tanta mentira, que resulta un chiste de mal gusto para quienes desde la miseria y la pobreza saben que nunca alcanzarán a disfrutar de los beneficios y bondades de la civilización mientras vivan”.

“Y ello ocurre, amigo Malahora, porque tenemos  empresarios de la noticia, distribuidores de falacias, administradores de la información, propietarios de las corporaciones mediáticas y monopolios periodísticos. Hay excepciones, desde luego, como en los casos en que la prensa y la radio nacionales o regionales admiten la diversidad política, y el ejercicio del periodismo se hace con apego a los más altos valores de la ética comunicacional, lo que implica alto riesgo para algunos periodistas”.

“¿Y sabes una cosa? Los dueños de los grandes medios de información, en la mayoría de los casos, no saben de periodismo, en cambio, son expertos en contar, multiplicar y calcular operaciones financieras, además, tienen poderosos intereses políticos. Así funcionan las cadenas de televisión y las corporaciones mediáticas en el mundo”.

“Por ahora, apreciado Malahora, mientras volvemos a visitar El Sotareño,- tertuliadero de la buena bohemia payanés-, te regalo una frase pronunciada por el senador Sherman Minton en 1938, senador que apoyaba a Franklin Roosevelt, candidato presidencial que no contó durante su campaña con un solo periódico nacional amigo de su candidatura: “Si ustedes quieren saber la realidad de lo que pasa en Washington no pretendan averiguarlo en los diarios metropolitanos”, frase que encontré en un ensayo del venezolano Earle Herrera, titulado “Extravíos de los medios”.

“Y observaba el senador: hubo en ese entonces un 98% de mentiras en los grandes periódicos impresos en contra de Roosevelt y, aún así, no pudieron deformar los hechos, el pueblo norteamericano eligió a Roosevelt como su Presidente”.

Confieso que mi amiga Urbelina me ha dado una lección excepcional sobre los medios de desinformación social cuando se convierten, en virtud de intereses puramente privados y políticos, en fábricas de melodramas, factorías de llanto,- tratándose de la televisión,- escuelas de conducción social y política y laboratorios mediáticos para falsear la realidad.

Además, hay periodistas que actúan como médicos  forenses, descuartizan la verdad, la descabezan, la mutilan, la despedazan, y, si se trata de falsear los hechos, la someten a cirugías estéticas y reparadoras, como si fueran cirujanos plásticos, con el objeto de vender imágenes sociales y políticas remozadas, agradables, que no alteren la imagen del establecimiento.

Tiene razón en sus apreciaciones mi amiga Urbelina, tanto que me ha hecho recordar a Mark Twain, periodista ejemplar, dueño de una ironía lapidaria, quien como intelectual y crítico de los grandes rotativos de la época solía decir en sus conferencias sobre el papel de los medios de comunicación en la formación de la conciencia social de la sociedad norteamericana: “Si usted no lee la prensa, no está informado, si usted lee la prensa, está desinformado”. Hasta pronto.

Cálido abrazo para las compañeras y compañeros de los medios de comunicación en Colombia.

jorgemunozefe@hotmail.com

martes, 5 de febrero de 2013

La columna de Lucy Amparo Bastidas


LUCY AMPARO BASTIDAS PASSOS 

Herta Müller más que peluquera

Herta Müller, rumana, Nobel de Literatura 2009, quería ser peluquera de jovencita. Ella no se había preocupado por la literatura hasta que las huellas dejadas por el régimen absolutista de Rumania, por 30 años, donde vivió y trabajó, la llevaron a escribir la realidad de su país, en la novela ‘En tierras bajas’, casi autobiográfica, publicada en Alemania en 1984.  

Vi a  Herta Müller por el Canal institucional colombiano en enero de 2013, quien fue invitada al Hay Festival de literatura en Cartagena. Una delicia escuchar a destacados escritores de ese evento. Me llegó al alma Herta Müller, con su estilo muy suyo, cabello corto negrísimo, ojos verdes inmensos, sonrisa casi ausente, muy rumana, casi alemana. Se expresa y piensa como mujer, y así escribe. 

Ha escrito más de 20 libros, y ha obtenido casi igual número de premios. Es directa, escribe con frases breves, cotidianas, evade los adornos creando paradójicamente un clima poético y evocativo. 

El aislamiento en que se encuentran los países llamados de Europa Oriental, que uno a duras penas ubica en el mapa, repercute en que sus artistas no sean conocidos en el resto del mundo. Para muestra en Bogotá, no obstante que Herta antes del Nobel había obtenido otros galardones, sus dos novelas principales traducidas al español, ‘En tierras bajas’, y ‘El hombre es un gran faisán’, dormían en el sótano de saldos.

Herta Müller se exilió en Alemania. Contó que en su niñez  hablaba con las vacas, conversaba con las plantas, las tocaba, olía, probaba, les ponía nombres y les hacía rituales de casamientos. Decía cuáles eran alegres, cuáles tristes, cuáles dominantes, encopetadas, propias de los gobernantes, cuáles sencillas, pertenecientes a gente común. 

Habló sin dramatismo de los pavores vividos a causa de la religión católica, con esa costumbre terrorífica de ir a confesar ‘los pecados’ de una niña de 6 ó 7 años, que al no poder precisar preguntas casi morbosas (digo yo) del curita en el confesionario, terminaba en una sarta de mentiras infantiles involuntarias. 

Era una prisión, un tormento cotidiano, bajo el ojo de Dios, mirándolo todo, juzgando y señalando culpable al ojo infantil que ‘pecaba’ porque vio una gallina apareándose, o un almanaque con una señorita de prudente escote en la década de los 50s.

Esas vivencias religiosas de Müller en un entorno de dictadura comunista en Rumania, millones de niñas y niños, lo vivimos en Colombia, bajo una seudo democracia secundada por la Iglesia católica y sus imposiciones, que ahora por fortuna tal como lo hizo y dijo Herta Müller: “dejé a Dios que haga lo que Él quisiera, y yo también hago lo que quiero”.

domingo, 3 de febrero de 2013

LA OPINION DE GUIDO ENRIQUEZ RUIZ

GUIDO ENRIQUEZ RUIZ

Colombia 
se encoge cada vez más
por.
Guido E. Enríquez Ruiz


El despojo hecho a Colombia por la Corte Internacional de Justicia de la Haya en su fallo del 19 de noviembre del pasado año de 2012 deja ver, una vez más, la torpeza y falta de patriotismo de la clase política que nos rige; los mismos vicios que hacen que este país esté en los primeros lugares en injusticia y en desequilibrio social y que hasta en el cine seamos ejemplares de bandidos y contrabandistas. 

Colombia ha perdido territorio con todos sus vecinos: cedió gran parte de su Amazonia a Ecuador, Perú y Brasil; con Venezuela perdió parte de la Guajira y el archipiélago de Los Monjes; con Nicaragua, la costa de Mosquitos y las islas Mangle grande y Mangle chico, en 1928,  y ahora cerca de 100.000 kilómetros cuadrados de mar. De 1810 hasta ahora nuestro país ha perdido el 54% de su territorio. Esto es vergonzoso, pero peor es que más de uno de los culpables sea considerado personaje ilustre. Es el colmo de la desfachatez que explota la ignorancia del pueblo. 

Quizás la peor historia sea la que se refiere a la pérdida de Panamá: aquí hubo toda clase de abominaciones: desde grandes pero sucios negocios hasta claudicaciones afrentosas, pasando por odios políticos e injustas venganzas. Los textos oficiales han hecho creer a los colombianos ingenuos que los norteamericanos “robaron” Panamá, en 1903, y que no fue otra cosa. El expresidente panameño Pablo Arosemena en artículo publicado, en el “Diario de Panamá”, en 1915, señala como a uno de los culpables de la separación del istmo al caucano Carlos Albán, aunque fallecido en 1902, por el pésimo trato dado a sus habitantes ya que uno de sus objetivos era matar liberales y de esa filiación eran la mayoría de la gente ístmica que, acosada por la persecución, anhelaba librarse de la tiranía conservadora que, desde el gobierno se había declarado enemiga de la mitad de los colombianos. Y en Popayán se le acaba de dedicar un parque a este siniestro personaje habiendo tánta gente que le ha prestado excelentes servicios  a la ciudad y al departamento y al país y que merecería honores semejantes. Sería, a este paso, interesante  buscar a alguien de aquí que haya contribuído al despojo del mar de San Andrés para darle su nombre al próximo parque, con estatua y todo. Otros, tratando de este mismo asunto, hablaron del “negocio”, como Rafael Pombo:

“Los dos bandos del godismo
difieren en lo esencial:
en que con igual cinismo
vende uno NACIONAL-ISMO
y el otro el ISTMO… NACIONAL”,

refiriéndose a los dos grupos en que, por aquel tiempo, se había dividido el partido de gobierno, que era el conservador.

Si seguimos olvidando la historia o dejándola tergiversar, peores cosas sucederán.

MAGA: UN POEMA DE RODRIGO VALENCIA

Rodrigo Valencia Q.

domingo, 3 de febrero de 2013

MAGA

Rodrigo Valencia Q
Especial para Proclama del Cauca

Maga, mírame. Tu cielo es mi cielo, me protege tu albor.
Tu ciencia es mi ciencia, algo estrella mi estepa de árboles muertos.
Corre un brillo, ímpetu aire, indago en la cima del profeta en quiebra.
Maga, déjame sin frío. El  largo pulso del río lleva mis huesos a la orilla.
Me come el pez de tierra, me vomita el cielo.
Tu espalda me libra del insomnio, el camino lo ha angostado la oscuridad.
Si acaso, Maga, no olvides que nací en invierno, de la nube llovió mi nombre a mis sandalias.
Ahora llevo un libro soterrado, como el silbido de la noche.
Húndete en mi sueño, desvístete en mi vino; oculto llevo un pensamiento recorriendo el sol.
Allá arriba tu fogata me refresca, tus enaguas de estrellas destilan néctar de la fuente.
Tu can olfatea la luna, tu venus es un monte de delicias.
No seas cruel, Maga; he visto tu noche parpadear en las metáforas, tu orín fecundar el valle.
Cualquier flor no nace en tus cabellos de fiesta; el oráculo es asiento solitario, un humo muere.
Boca silente, ábrete; quiero auscultar amapolas en tu reino, me basta tu aliento de abracadabra.
Maga, poseeré tu campana de oro, rasgarré la estrella en medio de tus pechos; un alfiler nace allí, punza mis dedos.
Cántame; silencia mis infiernos, ayúdame a brillar el trono; un murciélago devana mis sesos, frutos prohibidos llevo en el bolso.
Maga, subo por tu cuerpo, camino entre tus ojos, nado en tu sudor sidéreo; cartas proféticas hay en tus uñas y lunares.
Hay un pozo que me embriaga en tu pañuelo, el abanico lo oculta; alguien puede reconocerlo por sus tentadoras ofertas.
No lo dejes ver; sólo yo quiero ese derecho; egoista soy con esos caracoles sabios, no los dejes crecer delante de la puerta.
Iré solo, tocaré la ventana que se hunde: soy portavoz de los muertos, resucito con tu nombre secreto.
Maga, déjame trepar por tus collares. Un delirio muerde tu castillo, adentro hay fiesta sin disfraces.
Canto tu nombre, Maga. Soy tu esclavo, tengo el hacha lista, la bitácorta cerrada, cortaré mi cabeza.
De ahora en adelante me convierto en roca, pero no nacerá agua de la fuente. Soy un mago desaparecido.