sábado, 26 de enero de 2013

PADRES TACAÑOS, HIJOS MEDIOCRES


PADRES TACAÑOS, HIJOS MEDIOCRES

Marco Antonio Valencia Calle

Cada inicio de año escolar los telenoticieros privados tienen una sección que titulan “los útiles inútiles”, para ridiculizar a los colegios, que según ellos, solicitan algo distinto a un cuaderno; burlita que cala hondo en subconsciente de las mentalidades pobres, y se va armando una seudo-revolución manipulada para rechazar los útiles escolares en todo el país.
Años atrás le escribí a un Defensor del Televidente para interceder por la Educación, la Escuela y El Maestro (así, con mayúsculas). Pero lo único que logré fue que dejaran de publicar el nombre de la institución y siguieron diciéndole a los padres de familia que pedir un libro, una escuadra o un rollo de papel higiénico, era una exageración escandalosa.
En mi carta argumentaba que la escuela debe movilizar todos los recursos a su alcance para una educación de excelencia; que la educación, como todas las cosas buenas de la vida es costosa; que para lograr la motivación y el interés de nuestros niños necesitamos más que un lapicero y un cuaderno; que se requieren herramientas para investigar, explorar, experimentar, leer, ver, conocer, manipular, etc.
Todos los países desarrollados comenzaron por cambiar la educación tradicional y carente de sentido que tenían, y reconocen que su punto de partida para  diferenciarse de los países pobres, comenzó con más capital y más recursos para el sector educativo.
Este país necesita que los padres de familia crean en la educación que tienen, que inviertan sin miedo en ella, que apoyen a sus hijos, a sus docentes, a sus instituciones educativas, si quieren hacer las cosas bien. “En comida, en medicinas y en educación” no se puede ser tacaño enseñaban los abuelos, y eso es más que una verdad.
Salir de la pobreza nunca ha sido fácil, pero la educación es una alternativa fiable. Y una educación buena que permita logros efectivos requiere trabajo, inversión y sacrificio.
El mundo de hoy necesita educar a sus nuevas generaciones en temas de ciencia, emprendimiento, tecnología, informática, liderazgo, idiomas, artes… y nada de eso es barato, y con teorías y blablablá no se aprende nada. El padre de familia debe saber que invertir en la educación de sus hijos es un sacrificio que vale la pena.
A los ricos y poderosos no les conviene un pueblo mejor educado, y las cadenas de televisión privadas hacen y dicen lo que piensan los ricos y poderosos. Por eso, su propuesta de ridiculizar a los colegios es sospechosa, no tiene sentido, no ayudan a construir un país con gente mejor preparada. 
Señores padres de familia: Para lograr la paz, para lograr la riqueza, este país debe educar nuevas generaciones. No sea tacaño, no le de miedo, haga lo correcto, invierta en la educación de sus hijos.

MARTIN LUTHER KING


Martin Luther King
Gloria Cepeda Vargas





Este 15 de enero hubiera podido marcar  84   años en tu vida, Martin Luther King, si en el Memphis del 4 de abril de 1968  la mano de James Earl Ray no se hubiera oscurecido para siempre al dispararte desde una ventana. Así te fuiste con treinta y nueve años a cuestas y un mundo por  luchar.

Hace rato atardeció sobre esta  ciudad de Suramérica tan necesitada de palabreros iluminados como tú. Quizá  cuarenta y cinco años atrás a esta hora ya te habías callado para siempre. Trato entonces de mirarte a los ojos tozudos de pastor bautista  empeñado en torcerle la brújula a una historia de inequidades y dolor innombrables: las gentes negras, tus gentes “de color” arrinconadas en los estados norteamericanos del sur; su ausencia de todo derecho y forzada presencia en toda ignominia. Entonces esa acumulación de espinas y cuchillos que crecía sobre sus espaldas como una bola de nieve, te habló al oído y te armó caballero. Atlanta, Alabama, Chicago, Albany, Washington, Nueva York, Birmingham o Selma.  Calles,  aviones,  buses, tribunas, papeles releídos, vientos crudos, cárcel, debilidades, sueños y rieles,  te hicieron suyo solo mientras pasabas. Te esperaba el camino y serían entonces la mujer negra Rosa Parks, violadora de las leyes segregacionistas de Montgomery y la filosofía de desobediencia civil no violenta pregonada por Henry David Thoureau, principio e inspiración de la lucha que te quemó los huesos.

Limpia fue tu batalla. Por eso, del inhóspito arenal social que te rodeaba, brotó para ti en 1964 como una rosa sin mancilla, el Premio Nobel de la Paz, ungido con estas palabras: Por su actividad encaminada a terminar con el Apartheid estadounidense y la discriminación racial por medios no violentos.

“La marcha hacia la libertad e historia de Montgomery”, tu libro escrito en 1958, te delata: “Con frecuencia los hombres se odian unos a otros porque se tienen miedo; tienen miedo porque no se conocen porque no se pueden comunicar; no se pueden comunicar porque están separados”. Creo que esas palabras te sueltan las amarras: anuncian la protesta encabezada por ti contra la segregación en los autobuses municipales que durante casi un año tronó sobre las carreteras colapsadas de Alabama y tu liderazgo en la Marcha sobre Washington por el Trabajo y la Libertad. Ahí levantas la cabeza para siempre, Luther King. Ahí te consagras como uno de los más brillantes oradores de tu país, ahí te haces hombre y como si te hubieras enredado en las entrañas de un caracol caminante, resuenas sin cansancio en  las playas del mundo.
En la niebla de este 15 de enero  evoco  tu cara  lisa como una tabla recién pulida y esa mezcla de ardilla y león que te amañaba el pulso. Está demás decirte que el sueño que estalló traducido en palabras pronunciadas ante el monumento de Abraham Lincoln y más de 200.000 personas el 28 de agosto de 1963, irrumpe cuando la reflexión justa, hija de la conciencia vigilante, nos pellizca  la sangre: “Sueño que esta nación se levantará y  vivirá el verdadero significado de su credo: “todos los hombres son creados iguales” –afirmas- para después de sobrevolar, como un pájaro con los remos intactos, valles, cumbres, colinas y montañas, tomar aliento y decir: “Dulce tierra de la libertad, a ti te canto, tierra donde mis antecesores murieron, tierra orgullo de los peregrinos y de cada costado que repique la libertad y cuando la dejemos repicar en cada aldea, en cada caserío, en cada estado y en cada ciudad, podremos acelerar la llegada del día en que todos los hijos de Dios, negros y blancos, judíos y cristianos, protestantes y católicos, puedan unir sus manos y cantar las palabras del viejo espiritual negro: “¡Libres al fin! ¡Libres al fin! ¡Gracias a Dios omnipotente, somos libres al fin!”
    

jueves, 24 de enero de 2013

CONVERSAN DOS: LOS CRITICOS


jueves, 24 de enero de 2013

CRÍTICOS…

Rodrigo Valencia Q – Donaldo Mendoza
Especial para Proclama del Cauca

R: —Los críticos son fundamento de toda apariencia. La historia estaría mejor sin ellos.

D: —Tú sabes que en la historia de las artes ha habido buenos críticos; su aporte ha enriquecido todo lo tocado por ellos.

R: —Siempre habrá críticos honestos, con balanza equilibrada, sin visiones amaneradas ni contundencias malintencionadas por las malformaciones de la cultura.

D: —En literatura, por ejemplo, algunas obras han sido mejor comprendidas gracias a la ayuda de un crítico inteligente y sin pretensiones.

R: —Supongo que sí; el buen crítico debe lograr acercamientos entre el público y la literatura; pero no debe usurpar el criterio del lector-consumidor. Sin embargo, no me parece bueno crear este tipo de dependencias. ¿El escritor pensó que necesitaba un intermediario para llegarle al público? ¿El arte debe ser un producto mediado por terceras personas? ¿El destinatario debe proceder con entera libertad, sin prejuicios de cultura, debe pasar por una necesaria preparación para convivir con el producto del arte? Obviamente, todo arte necesita cierta iniciación para llegar a la conciencia pública, y cada quien está preparado, por naturaleza, predisposición, y también por conocimiento previo, a determinado tipo o estilo de arte. El arte satisface cierta necesidad, falencia, urgencia, o el puro goce estético del destinatario. Todo arte es una relación bilateral entre dos instancias de una conciencia en comunión.

D: —Hay niveles de lectura y también de lectores. Dostoievski, comparado con Tolstoi, parece caótico; Tolstoi es más metódico. Por ejemplo, yo me desconectaba leyendo El idiota o Los demonios, y los apuntes críticos me devolvían la senda perdida; gracias a ese aporte crítico yo entendí mejor al escritor ruso.

R: —Allí hay pertinencia del oficio crítico. Procesa un puente de comunicación que de otra manera puede resultar difícil.

D: —Sí tenemos una etapa en nuestra formación en que vemos al crítico como si fuera un oráculo, al menos yo pasé por ahí.

R: —El crítico, aureolado por la autoridad que le da el imaginario colectivo, tiene poder en su trono, así sea falso su discurso.

D: —Precisa siempre del vívido discernimiento del destinatario.

R: —El destinatario crea el equívoco de creer que hay interpretaciones. Todo campo minado de sorpresas puede ser solamente eso: un fortuito amasijo de circunstancias sin ton ni son. Y el arte da testimonio de ello; su mirada nos despierta de los sueños, quizá; pero despertarse es ver que los sueños son solamente sueños, y que es inevitable seguir soñando en un mundo donde nada es verdad.

D: —Siempre estamos soñando con que vendrán cosas mejores; incluso la catástrofe es la señal del advenimiento.

R: —Los sueños se repiten una y otra vez; la salida del laberinto acaece cuando los sueños son puertas hacia la luz, y entonces el durmiente deja de soñar.

D: —Los sueños son las ventanas por donde entran o salen libremente nuestros ángeles, fantasmas, demonios, monstruos...

R: —En todo caso, el arte es solamente sueño: un bello durmiente para una humanidad dormida.

D: —Don Quijote entró en un largo sueño para decir todo lo que se tenía guardado. No se le puede hacer juicio inquisitorio a un durmiente.

R: —Sería cometer una irresponsabilidad con el irresponsable.

D: —En la cama nocturna cada hombre tiene su maña.

R: —Dormidos somos otros... y nadie. Cuando de niño me despertaba, inmediatamente pensaba: "Apareció la vida". Hoy prefiero decir que apareció la muerte.

D: —Hoy leí una obrita de autor ecuatoriano, de contenido sociológico sobre ese país. A un hombre que iban a fusilar le dijeron que expresara su última voluntad. Y dijo: Que sea yo quien dé la orden de ¡fuego! Porque al fuego hay que verlo de frente, sin venda.

R: —Es la última voluntad de alguien que, obviamente, no espera ni quiere tener otra voluntad ni oportunidad sobre la tierra.

D: — ¿Qué pasaría si el cumplimiento de la "última voluntad" le implicara días al condenado para realizarla?

R: —No le sería concedida; la última voluntad es un juego del instante.

D: —Si uno dijera: "Quiero copular con su madre…”

R: —No; en ese momento uno está amedrentado, no envalentonado. Cualquier cosa que diga es casi solicitación de perdón, que será negado. Ese momento debe ser el más enajenante de todos, excepto para el gran Sócrates y su dignidad a toda prueba.

D: —La Pola mostró mucho coraje; otros se niegan a que les venden los ojos para ver cara a cara a la muerte.

R: —Hay que ver los samurais; el harakiri no es cualquier compromiso...

D: —Es un código de honor. Se entierran la daga y le dan vuelta para desentrañarse.

R: —Impertérrita moral, obediencia al honor. Cada quien fabrica y se vuelve esclavo de sus propios ídolos. Rendirles culto colma de mitos la historia, que otorga fuerza legendaria para banderas, himnos y gritos sagrados.

miércoles, 23 de enero de 2013

EL BLAK BERRY COMENTARIOS POLÍTICOS Y OTROS

DEL 24 DE ENERO

TODO LO RELACIONADO CON LA POLITICA Y SUS PROTAGONISTAS, LO QUE MAS ALLA VA DE LA NOTICIA CON HECTOR AURELIO RODRIGUEZ

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UN EXPERTO REFLEXIONA SOBRE LA PAZ EN COLOMBIA


REFLEXIONES ACERCA DE LA PAZ
 
JORGE MUÑOZ FERNANDEZ
Reflexiones acerca de la paz
Jorge Muñoz Fernández
 
Si no hago nada por los demás ¿qué valgo?
Gandhi
 
El fin de la tregua unilateral de las FARC no puede significar el regreso al terrorismo ciego, atascado en acciones irracionales, como si la guerrilla estuviera en el punto cero de la querella política, sin reconocimiento alguno, cosa que no ocurre en el momento, en que el Estado y la comunidad internacional le han concedido estatus de actor político en la sociedad colombiana.

Terrorismo en medio del diálogo representa cero convivencia con el Estado, con el que, precisamente, se dialoga; simboliza no aceptar ninguna regla de juego; encarna arruinar la tolerancia alcanzable por la vía del diálogo y coloca en la escena  política una manera violenta de rechazar las conversaciones pactadas, así se haya acordado dialogar “en medio del conflicto”.

Lo evidente, así lo descarte el Estado, es que el terrorismo no tiene solución militar, como si la tendría una guerra de movimientos y posiciones, una guerra regular, que no es ni ha sido el caso del conflicto colombiano en su desarrollo histórico.

Copar el espacio político con acciones extremistas es aventurado y riesgoso, y puede significar que el gobierno se levante de la mesa, quedando la guerrilla en un estado de confinamiento político en Cuba,  en condiciones delicadas diplomática y políticamente para la Isla. 

Si la política es la puesta en escena de los intereses opuestos, la pragmática de gerencia, conducción y manejo del conflicto, las coincidencias sustanciales o metodológicas, “lo político” también está en juego, y es allí donde la lógica del diálogo no puede demostrar, para ninguno de los actores, que no haya   imaginación y contenidos,  como voluntad política y  voluntad orgánica para superar las crisis, pues es en la esfera de “lo político” donde las partes pueden traspasar los umbrales escabrosos de los análisis técnico-procedimentales para el logro de una cese al fuego bilateral, ampliar la democracia participativa, el espacio de los público y el protagonismo de la sociedad civil.

 
Hay que jugarle al desmontaje de todo acto terrorista, bien tenga su origen en los sublevados, en el seno fanático y delirante de los enemigos del proceso y del propio Estado, no ajeno a la guerra sin regulación y control a lo largo de los sesenta años de confrontación  irracional y fratricida. 

En un modelo societal como el colombiano, con fuertes dispositivos de exclusión, donde la igualdad social se encuentra gravemente comprometida y el modelo político es generador, sistemáticamente, de iniquidades sociales, la cuestión de la paz tiene un compromiso moral de primer orden, en el que se deslegitime la violencia estructural para erradicarla.

Ojalá, a la vuelta de poco tiempo, aparezca la señal inequívoca del fin de la violencia política confrontacional, para el feliz advenimiento de la paz, en una perspectiva que nos conduzca a pensar, como lo plantea Francisco Jiménez Bautista, del Instituto de la Paz y los Conflictos de la Universidad de Granada, España, “…que lo ordinario es la paz y los extraordinario la violencia, los conflictos; pero al acumularse los extraordinario…, se invierte la relación, y lo extraordinario, a saber, la violencia…se convierte en lo ordinario y el orden pacífico queda por fuera de consideraciones…”, haciendo énfasis en que es necesario “reducir la violencia cultural, a partir de una nueva redefinición de la política, de la economía (del mercado que nos impone el sistema capitalista con la globalización), de la educación… para que nos ayude a realizar una educación limpia y transparente y nos enseñe a pensar…”

jorgemunozefe@hotmail.com

martes, 22 de enero de 2013

LAS IRONÍAS DE LA VIDA






Por Felix Solarte
Foto- denuncia

EL ÚLTIMO CUPLÉ


El último cupléGloria Cepeda Vargas


En este momento se levanta el telón para dar paso  al último acto de esta comedia que va para largo en Venezuela. Guillermo Cochez, embajador de Panamá ante la Organización de Estados Americanos  y su par venezolano Roy Chardeston,  protagonizaron en Sesión Ordinaria del Consejo Permanente  de la OEA, un round que se las trae, cada uno en su esquina y con su estilo.

Hasta donde sé, la OEA es un organismo internacional panamericanista de ámbito continental instituido para fortalecer la paz, consolidar la democracia y apoyar los derechos humanos. En consecuencia, durante su exposición el hoy ex embajador panameño, se limitó a cumplir con su deber. Reprobó la decisión del  Secretario General de la organización, quien al avalar lo ocurrido en Venezuela durante las últimas elecciones presidenciales, “Se hizo cómplice de lo que sucedió el 10 de enero convalidando una serie de eventos sin ningún fundamento legal o ético”. Es decir, exhortó a la OEA y al señor Insulza a cumplir con lo estipulado en la Carta Democrática Interamericana. La suya fue una intervención ajustada a derecho, digna de un funcionario responsable y de un hombre de honor.

¡Quién dijo miedo!  Chardeton, crepitante de fervor bolivariano, demostró ante los ojos asombrados o cínicos del mundo (todo es según el color del cristal con que se mire) ser un profesional aventajado del nuevo talante que hace escuela en el país: “Usted es un patán”, ripostó “Usted no es un caballero”, para concluir con este  argumento pleno de originalidad: “Nadie se lo ha dicho pero yo se lo digo: ¡usted es muy mal pintor! (?). Los demás asistentes al convite callaron con excepción de los representantes de Paraguay y Canadá. A continuación la cancillería de su país destituyó a Cochez por sus declaraciones “inconsultas”, hizo  pública profesión de fe  en “la democracia venezolana” y colorín colorado que este cuento se ha acabado.

Lo ocurrido   se olvidará pronto. Seguirán  Alba, Mercosur, Petrocaribe y demás espejismos propios de estos mercados con nombre propio en que se ha convertido la región, levantando o agachando el dedo cuando suene el tambor. Pasarán  el cierre pupilar y papilar  del auditorio y lo soez de la inesperada reacción de Chardeston. Solo quedará la solitaria y valiente actitud asumida por el representante de un pequeño país frente a una manada hostil e indigna de estar sentada ahí. “Cosas veredes Sancho”, dijo a su escudero el loco más cuerdo de Castilla y se quedó corto.